Por qué existe Fundación Castañón.
Detrás de cada decisión de este centro médico hay una historia personal. Esta es la mía.
Yo no soy médico. Tampoco soy administrador hospitalario. Soy hijo del Dr. Ricardo Castañón, un extraordinario cirujano oftalmólogo que en su momento revolucionó la oftalmología en el centro de México.
En julio de 2023, mientras dormía durante unas vacaciones en España, a mi padre le dio un aneurisma.
Yo llevaba diez años viviendo en Canadá. Ese día mi vida se partió en dos. Volé de emergencia a España y lo que pensé que serían unos días se convirtió en más de tres meses acompañando a mi padre en su proceso de rehabilitación física y neurológica, hasta lograr estabilizarlo para poder traerlo de regreso a México.
De un día para otro me convertí en cuidador de un paciente con dependencia total tras un evento cerebrovascular. Lejos de mi casa, de mi familia y de mi trabajo en Edmonton. Al mismo tiempo, tuve que tomar las riendas de los negocios y compromisos de mi padre en San Luis Potosí. Aprendí, de golpe y sin manual, lo que significa sostener la vida de un ser querido mientras la tuya se pone de cabeza.
Cuando por fin logré volar con mi padre de regreso a San Luis Potosí, pensé que esa etapa terminaba y que yo volvería a mi vida. No fue así. Entre las muchas responsabilidades que me cayeron del cielo estaba una pregunta: ¿qué hacer con la Clínica Fundación Castañón, el centro de oftalmología que mi padre construyó?
Decidí tomar las riendas. Y después de vivir lo que viví — y de seguir viviendo, día a día, las consecuencias de un evento médico en un ser querido — supe exactamente qué quería construir.
Un centro médico con un enfoque diferente
Decidí aprovechar la infraestructura de la clínica y transformarla en algo que a mí me hizo falta: un centro médico de especialidades enfocado en la medicina preventiva y regenerativa. Un lugar donde la salud y la calidad de vida del paciente son el eje de todo. Un lugar donde encuentras respuestas, planes y respaldo médico y científico para vivir mejor y envejecer de mejor manera.
Quiero ser muy claro en algo: mi enfoque no es que la gente viva más años. Es ayudar a que la gente viva mejor — con buena calidad de vida, con autonomía y con independencia.
Cada especialidad de Fundación Castañón fue elegida con ese propósito. La oftalmología, nuestra raíz, porque la vista es el sentido que más independencia nos da. La ortopedia y la rehabilitación, porque preservar el movimiento es preservar la libertad — poder caminar, mantener el equilibrio, conservar la fuerza. La nutrición, porque un cuerpo bien alimentado y sin inflamación es la base de todo lo demás. El laboratorio y la imagenología, porque lo que se mide se puede mejorar. La medicina interna, porque la prevención de las enfermedades crónicas — de las que México tiene índices de los más altos del mundo — es la batalla más importante y la más olvidada. Y los quirófanos ambulatorios, porque cuando prevenir ya no alcanza, operarse con seguridad y recuperarse pronto también es calidad de vida.
Para que nadie pase por esto solo
Hoy quiero ayudar a la gente a que no viva lo que yo viví con mi padre. Y a quienes por desgracia ya lo están viviendo, quiero brindarles el apoyo, los espacios y el conocimiento que yo en su momento no tuve.
Si estás cuidando a alguien que amas, o si simplemente quieres llegar a los 70, 80 o 90 años caminando por tu propio pie, viendo con tus propios ojos y decidiendo por ti mismo — este centro se construyó pensando en ti.
Te acompañamos en tu vida, para que la vivas mejor.
José Antonio Castañón
Director General · Fundación Castañón
Esta visión ya está en marcha
Conoce los programas que nacieron de esta historia — para ti o para quien tú cuidas.
